Te explicamos por qué los precios de la gasolina llevan dos meses cayendo (algo)

La caída es significativa para las billeteras de los automovilistas. Tras superar los 2 euros el litro, el precio de la gasolina y el gasóleo lleva dos meses cayendo. Las bombas están en promedio hasta 30 centavos menos que el 1 de julio. La tendencia continúa, según las últimas cifras del Ministerio de Transición Ecológica. De media, durante la semana del 8 de agosto, el gasóleo se vendió a 1,79 euros el litro, casi 5 céntimos menos que la semana anterior. El 95 sin plomo registró un descenso de 6 céntimos hasta alcanzar una media de 1,74 euros el litro.

Esta caída está ligada en gran medida al contexto internacional. Franceinfo explica la caída de los precios en el surtidor, aunque el combustible sigue siendo más caro que en años anteriores.

Los precios del petróleo cayeron

El precio que pagan los automovilistas en el surtidor depende directamente del precio del crudo negociado en los mercados. Esto representa casi la mitad del precio del litro, según la Ufip. Debido a esto, el precio de la gasolina ha bajado “se explica esencialmente por el crudo”, según Olivier Gantois, portavoz de la industria petrolera en Francia, entrevistado por franceinfo. Los precios del oro negro subieron al comienzo de la invasión rusa de Ucrania a finales de febrero. Pero llevan cayendo más de dos meses.

El precio del Brent, el referente europeo, se situó el 17 de agosto en 93 dólares el barril, frente a los 110 de finales de julio y los 120 de principios de junio, según cotizaciones publicadas por Boursorama. El precio del petróleo registró así su nivel más bajo desde el comienzo de la guerra en Ucrania.

El riesgo de recesión pesa sobre los países occidentales

“El petróleo es un termómetro de la actividad económica”dijo Anna Creti, profesora de economía en la Universidad Paris Dauphine, en Le Figaro. La economía mundial necesita petróleo para funcionar. Cuando la actividad se desacelera, la demanda de barriles disminuye, al igual que el precio. Sin embargo, la economía de algunos países occidentales corre peligro de verse dañada. En los Estados Unidos en particular, la inflación está en su punto más alto. En respuesta, el banco central de EE. UU. (Fed) elevó sus tasas clave, lo que generó temores de una recesión.

En Europa, la situación no es mejor. Las previsiones de crecimiento de la eurozona han sido revisadas a la baja por el FMI. Su informe Perspectivas de la economía mundial prevé un crecimiento del PIB del 2,6 % en 2022 y del 2 % en 2023, por debajo de su previsión anterior. En Francia, el Ministerio de Economía también se prepara para una desaceleración económica en 2023.

La economía de China se ha debilitado debido al Covid-19

En China, la situación también es preocupante, sobre todo porque el país sigue afectado por la epidemia de Covid-19. Fiel a su estrategia de “covid cero”, Beijing continúa encerrando a varios millones de personas cuando se detectan casos, lo que socava su economía.

El FMI está mirando “una desaceleración más pronunciada de lo esperado en China luego de los brotes y bloqueos de Covid-19”. Pero China usa mucho petróleo. Cuando el país más poblado del mundo pisa el freno, también lo hace el consumo mundial de petróleo.

La perspectiva de un acuerdo nuclear iraní es tranquilizadora

Irán es un importante productor de petróleo: el noveno, según la Agencia de Información de Energía de EE. UU. (en inglés). En 2018, antes de que Estados Unidos se retirara del acuerdo nuclear con Irán, Teherán exportaba alrededor de 2,45 millones de barriles por día, según el Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos. Pero debido a las tensiones, las sanciones pesan sobre Irán y le impiden vender sus barriles en los mercados mundiales.

En los últimos días, las negociaciones han ido avanzando y la perspectiva de un nuevo acuerdo es cada vez más clara. “Parece que realmente están tratando de llevarse bien”, observa el analista de Mizuho, ​​Robert Yawger, con AFP. Si tiene éxito, “es la posibilidad de ver un millón de barriles más al día en el mercado”destaca Robert Yawger, y más a medio plazo.

Al no haber podido exportar libremente durante cuatro años, el país también podría liberar rápidamente los 100 millones de barriles ya bombeados. Esta noticia tranquiliza a los mercados, que esperan mayores volúmenes. Entonces, cuando el recurso es más abundante, el precio tiende a disminuir. Para el especialista, la caída del precio del petróleo observada en las últimas semanas es la misma “principalmente relacionado con Irán”. “Si se reactiva el acuerdo nuclear con Irán, los precios podrían llegar muy cerca de los 80 dólares”esperaba Edward Moya, analista de mercado de Oanda, en una nota citada por AFP.

En Francia, el descuento en la bomba aumentará y reducirá ligeramente el cargo.

Una medida también afectará temporalmente el precio en la bomba en Francia. El reembolso de combustible del gobierno de 18 centavos aumentará a 30 centavos para septiembre y octubre, antes de caer a 10 centavos para noviembre y diciembre.

A pesar de esta ayuda y del descenso que se viene produciendo desde hace dos meses, los precios se mantienen en un nivel alto, por encima de los 1,70 euros el litro. En agosto de 2019, el litro de gasóleo costaba 1,41 euros. Un año después, bajaba a 1,23 euros.

Sin embargo, esta caída de los precios no debería continuar. A partir de finales de diciembre entrará en vigor un embargo europeo sobre el petróleo ruso. El portavoz de la industria petrolera en Francia, Olivier Gantois, quiere estar seguro y confirma que este embargo “ningún impacto en el consumidor”. En cambio, busca la estabilización de precios. “En mi opinión, nos mantendremos en esos precios hasta el final de la guerra en Ucrania”, él cree

Leave a Reply

Your email address will not be published.