Plástico, ropa, reciclaje: todo lo que cambiará en 2022 para luchar contra los residuos

Publicado el 30 de diciembre 2021 a las 12:00Actualizado el 30 de diciembre. 2021 a las 12:18

Menos desperdicio todos los días. Uno de los principales objetivos a los que apunta la ley antirresiduos, una de las primeras en proponer iniciativas a favor de la economía circular, anunciada a principios de 2020, debería hacerse realidad un poco más en los próximos días con la entrada en vigor de un nuevo conjunto de disposiciones. En particular limitar el uso de plásticos de un solo uso.

Descripción general de lo que cambiará:

Menos envoltura de plástico

Tras la desaparición oficial de las pajitas de plástico para beber o las cajas de poliestireno expandido de los kebabs hace un año, la búsqueda de plásticos desechables -100.000 millones de productos que se comercializan en Francia cada año- continuará. De 1eh En enero de 2022, se prohibirá el envasado excesivo de algunas frutas y hortalizas frescas que pesen menos de 1,5 kg.

También es necesario que desaparezcan los sobres de plástico que cubren los anuncios y los periódicos y revistas que se entregan, así como las bolsitas de té y tisanas “no biodegradables” o los juguetes de plástico que se facilitan en los menús de los niños en los ayunos. restaurantes de comida

Para reducir el uso de botellas de plástico, los establecimientos abiertos al público (a partir de 301 personas) están obligados a instalar fuentes de agua potable accesibles para todos. Y los restaurantes y bares sirven agua gratis.

Destrucción de artículos no alimentarios no vendidos en el visor

Las empresas ya no podrán tirar en vertederos ni quemar ropa, productos de higiene, productos para el cuidado del bebé, libros escolares, pilas o productos electrónicos y electrodomésticos que no hayan comprado. Primero tendrán que ser reutilizados, reciclados o reciclados.

Y si se trata de necesidades básicas (como productos de higiene, cuya lista específica se establece por decreto), estos artículos no alimentarios deben entregarse a las asociaciones. El objetivo, aquí nuevamente, es limitar este tipo de residuos, una “aberración ecológica y social”, según la ministra Barbara Pompili.

Estos artículos no vendidos, cuya participación en la facturación de las compañías se ha reducido significativamente, representan un valor de mercado de más de 4.000 millones de euros en 2019, según un estudio de Ademe. Pero todavía se destruye un 15%, mientras que su eliminación provoca hasta veinte veces más emisiones de gases de efecto invernadero que su reutilización, indica el Ministerio para la Transición Ecológica, que refiere en su sitio que “a medio plazo, todo el sector industrial tiene que replantearse la gestión de sus existencias para reducir la sobreproducción”. En caso de incumplimiento, la ley prevé multas de hasta 15.000 euros.

Valorización de residuos específicos

De 1eh En enero, las personas también podrán retirar sus muebles usados ​​y los productos peligrosos que usaron, como pinturas y adhesivos, de forma gratuita, directamente de las marcas, que luego deberán devolverlos.

Reglas de clasificación y consumo de datos

El logotipo “Triman” se mostrará en todos los envases para indicar que los desechos están sujetos a una regla de clasificación. Las empresas también tendrán la obligación de informar claramente a las personas cómo pueden separarse de ellas (terminales, recogida en tienda, papeleras amarillas, etc.).

Por su parte, los proveedores de acceso a Internet y los operadores móviles tienen que indicar a sus clientes cada mes los datos consumidos y el equivalente en emisiones de gases de efecto invernadero. La idea es entender mejor el impacto de lo digital, pero la orden publicada hace unos días apareció en el sector de la tecnología, algunos apuntan a la complejidad de medir el CO2 según gigabytes y reportar una propuesta contra productiva, informa el sitio Numerama.

Asistencia financiera para fomentar la reparación.

Por otro lado, habrá que esperar a la puesta en marcha de fondos destinados a la reparación de algunos objetos cotidianos, previstos por la ley contra el derroche y fijados por los productores a través de su ecoorganización. Este impulso financiero debería permitir abaratar el coste de las reparaciones a realizar en una red etiquetada, por ejemplo, la reparación de equipos eléctricos y electrónicos como smartphones y ordenadores.

El dispositivo, en forma de paquetes, se espera para principios de 2022, pero no debería funcionar hasta dentro de varios meses. El Ministerio de Ecología, que elabora especificaciones insuficientes, habla ahora de la segunda mitad.

La dotación destinada a la reparación de aparatos eléctricos y electrónicos debería ser de 20 millones en 2022 y hasta 102 millones de euros en 2027. Una cantidad que las asociaciones ecologistas consideran “lejos de ser suficiente para rebajar de forma efectiva el cobro a los consumidores que reparan sus productos y, por tanto, de forma significativa”. generar el uso de reparaciones”, estima Zero Waste France.

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