Señalización confusa, clasificación y recogida inadecuadas… Las (muy) malas cifras del reciclaje de plástico en Francia

¿Es el reciclaje de envases de plástico una solución fiable al problema global de la proliferación y contaminación del plástico? Francia tiene uno de los peores resultados de Europa en el reciclaje de envases de plástico domésticos y, según Ademe, la Agencia para la Transición Ecológica, el embalaje es el principal sector de consumo de plástico en Francia, por delante de la construcción y la construcción de automóviles. Una cifra dice mucho al respecto: en Francia, la tasa de reciclaje de productos alimenticios de un solo uso es solo del 28 %, mientras que la tasa de reciclaje de todo tipo de envases es del 68 %.

¿Por qué es tan difícil reciclar estos envases de plástico? Primero porque la señalización es confusa y las instrucciones de clasificación han cambiado recientemente.

Ahora, por ejemplo, hay que tirar a la papelera amarilla los envases donde todavía está escrito que hay que tirarlos a la papelera gris. Esta extensión de la instrucción de clasificación, destinada a revivir este hábito, cubre el 65% del territorio. En otras palabras, se trata de reciclar todos los envases, incluidos los que no se pueden reciclar.

En definitiva, esto no elimina las sospechas y malentendidos que siguen reciclándose. Así, Pierre, parisino y padre de tres niñas, organiza su packaging sin mucha convicción. “No estoy convencido de que lo que tiro en el contenedor amarillo se recicleel explica. Por varias razones: que, cuando veo que cuando la papelera amarilla está demasiado llena, rebosamos la verde a la altura de las papeleras del edificio.

“Tengo la impresión de que realmente hay confusión sobre lo que se recicla y lo que realmente se recicla”.

Este es el primer problema del reciclaje: clasificación y recolección insuficientes, especialmente en YOel-de-Francia. Según el Observatorio Regional de Residuos de Île-de-France, solo se recoge el 14% de los residuos plásticos frente al 24% en Francia. Esto se puede ver, por ejemplo, en el centro de clasificación de la Agencia Metropolitana de Residuos Domésticos en Nanterre, donde se apilan grandes bolas de residuos de colores. Pero todo está lejos de recuperarse, según Catherine Boux, directora general adjunta de Syctom, la agencia metropolitana. “Se dice que un habitante consume de 39 a 40 kilogramos de envases al año, él sugiere. Pero en realidad, solo 3 o 4 kilos irán en el contenedor con tapa amarilla…” Si en las zonas urbanas es difícil recoger estos envases, también se debe a la falta de contenedores amarillos que no tienen el tamaño suficiente para contenerlo todo, con envases que acaban tirados a la basura de la calle.

Y el consumidor no solo es responsable: la culpa también la tiene el envase. Citeo, la organización encargada de gestionar este vertido de residuos, estima que los fabricantes ponen en el mercado cada año 1,1 millones de toneladas de envases de plástico, de los que solo el 28% se recicla. Y de esa pequeña porción, menos de la mitad vuelve a convertirse en envases para alimentos. Por lo tanto, poco más del 10% de lo que se vende se recicla, el resto se utiliza para fabricar alfombras para automóviles o tuberías de PVC.

“Solo las botellas de plástico se devuelven a las botellas, a las bandejas de PET y todo lo demás es downcycling, es decir, los residuos plásticos se van a utilizar para hacer otras cosas, explica Nathalie Gontard, directora de investigación en Inrae (Instituto Nacional de Investigación para la Agricultura, la Alimentación y el Medio Ambiente) en la unidad de ingeniería de agropolímeros y tecnologías emergentes en Montpellier. Por ejemplo, una silla en lugar de metal o una percha en lugar de madera, o una maceta en lugar de terracota. Materiales, por tanto, que no tienen ningún problema con el medio ambiente. Entonces, en algún lugar, no estamos haciendo desaparecer el peligro del plástico”.

Lo que actualmente se recicla en Francia son botellas de plástico transparente, a partir de las cuales podemos hacer botellas nuevas. Pero, a menudo, los fabricantes deben agregar plástico virgen al plástico reciclado para fabricar nuevos contenedores. Citeo actualmente estima que el 65% de los envases de plástico colocados en el mercado son reciclables. El 15% está a la espera de que se instale un sector para reprocesar plásticos y el 20% ya no son reciclables. En esta sección todavía hay bandejas de embutidos, pastillas de medicamentos y productos cosméticos.

¿La salvación vendrá de los americanos o de los canadienses? El grupo estadounidense Eastman y los canadienses de Loop prevén abrir plantas de tratamiento químico en 2025 en Francia. Pero el proceso de tratamiento químico, que hoy no existe en la etapa industrial en Francia, es criticado por su carga para el medio ambiente y preocupa a los actores del mercado. Sébastien Petithuguenin, director gerente de Paprec, uno de los gigantes del reciclaje de Francia, cree que los nuevos jugadores corren el riesgo de ingresar al reciclaje mecánico, que representa el 99 % de la tecnología actual en Francia. “Es un gran error pensar que el reciclaje químico será una solución que solucionará todos los problemas, él advirtió. El reciclaje químico vendrá a ayudar al reciclaje mecánico a tratar ciertos productos, que ahora no sabe cómo tratar, pero esa no será la solución milagrosa.

“Gracias al reciclaje químico no vamos a escatimar en el ecodiseño de los futuros envases. En pleno siglo XXI es absurdo poner en el mercado envases o productos con un ciclo de vida corto que no se pueden volver a reciclar”.

Sébastien Petithuguenin, director general de Paprec

en franceinfo

Los investigadores creen que el reciclaje no es una solución a la dramática proliferación y contaminación del plástico. Por eso recomiendan una forma sencilla y rápida: para contener la contaminación plástica, lo único que hay que hacer es limitar el uso de envases de plástico, recordando que otros tipos de envases como el cartón o el vidrio son más aptos para reciclar.

Leave a Reply

Your email address will not be published.