la realidad del cambio climático está alcanzando a Francia

Cien municipios en Francia tienen grifos secos. La sequía histórica vivida por Francia este verano ha provocado la implantación de restricciones de agua en gran parte del país, sin evitar el desabastecimiento. Y la situación podría volver a repetirse en el futuro, con episodios de olas de calor y lluvias ligeras cada vez más frecuentes debido al cambio climático. Cada vez es más urgente adaptarse.

La situación se vuelve más tensa ante la sequía en Francia. Julio fue uno de los meses más secos registrados y es probable que la situación continúe. Météo France no anuncia lluvias importantes hasta dentro de varios días, pero pronostica la llegada de la cuarta ola de calor a Francia hacia el 10 de agosto. Las consecuencias son cada vez más graves en algunas zonas. “Más de un centenar de municipios de Francia ya no tienen agua potable“, anunció Christophe Béchu, Ministro de Transición Ecológica, durante un viaje a Alpes-de-Haute-Provence.

La ministra para la Transición Ecológica ha explicado que, en estos municipios, los suministros “se hace con los camiones de agua potable que se traen, porque no queda nada en las cañeríasPide el endurecimiento de ciertas restricciones de agua para evitar que esto vuelva a ocurrir en otros territorios. Se espera que ciudades como Saint Malo o regiones como Córcega, por su parte, corran el riesgo de falta de agua potable en las próximas semanas.

Una unidad interministerial para entregar información

La gran mayoría de los departamentos metropolitanos están sujetos a restricciones en el uso del agua, 62 de ellos han llegado al nivel de crisis, es decir dos tercios del territorio. En este contexto, el gobierno decidió convocar una unidad interministerial para hacer frente a esta sequía histórica. Esta unidad tiene como objetivo reportar periódicamente información de las áreas más afectadas, especialmente para activar los planes de “agua” de Orsec, que específicamente permiten ajustar el suministro de agua potable. Los prefectos regionales también reunirán a las autoridades locales del agua para discutir la prioridad de los usos.

Varios sectores de la economía se han visto directamente afectados por las restricciones de agua. Empezando por los ganaderos, que ven una merma en su producción y un riesgo en la producción de forrajes para alimentar a los animales. Las centrales nucleares deben por su parte bajar su producción, debido al bajo caudal de los ríos ya sus temperaturas más altas de lo habitual por las sucesivas olas de calor. Elisabeth Borne, la Primera Ministra, pide ahora a las personas que sean “muy vigilantes en el uso de nuestros recursos hídricos“.

Un resultado directo del cambio climático.

Sin embargo, estas medidas tomadas con carácter de urgencia pueden no ser suficientes a largo plazo. La situación sin precedentes que vive la Francia metropolitana este verano, entre olas de calor cercanas consecutivas y precipitaciones muy escasas, es consecuencia directa del calentamiento global. Puede repetirse en el futuro, o incluso aumentar si las emisiones de gases de efecto invernadero no se reducen significativamente. Por lo tanto, adaptarse a estas nuevas condiciones climáticas se vuelve cada vez más importante. En una entrevista concedida a ProvenzaChristophe Béchu declaró que “La adaptación no es una opción, sigue siendo una obligación”. Queda por conocer los pasos concretos.

La Comisión Europea, por ejemplo, pide una mejor reutilización de las aguas residuales, especialmente en el sector agrícola. Italia, España, Holanda… Francia no es el único país afectado por la sequía, el 11% de la población de la Unión Europea sufre escasez de agua.

Arnaud Dumas con AFP

Leave a Reply

Your email address will not be published.