Tras la humillación del récord perdedor, los marselleses quieren ser por fin “competitivos” en la Champions League

Una canción que enorgulleció al Olympique de Marsella, pero que ahora tiene una cuota de vergüenza tras las dos últimas participaciones de los marselleses. El OM vuelve a la Champions League este miércoles, ante el Tottenham (21.00 horas), tras dos campañas desastrosas marcadas por la vergüenza de ser “Por siempre el primero”. La cadena de 13 derrotas consecutivas, repartidas en tres campañas de las competiciones europeas más prestigiosas: 2011/2012, 2012/2013 y 2020/2021.

“Empezó con Deschamps. Estamos sufriendo. Para hacer una mierda en la Champions todavía hay que estar. Nosotros ya estamos aquí y estamos haciendo estupideces. Pero me preocupa más dar una buena imagen porque eso no es así”. “Normal. Somos tan débiles, encajamos goles así todo el tiempo. La ventaja es que esta Champions se acaba rápido. Solo quiero darnos una buena imagen ahora”, se quejó André Villas-Boas, avergonzado tras el derrota (3-0) del OM en Porto, su antiguo club, además Grégory Pujol, ex plusmarquista de número de derrotas con Anderlecht, incluso confesó 20 minutos que “su resultado en Oporto”, le había “arrancado una pequeña sonrisa”: el OM sólo los había igualado.

Cambios de verano y “grupo asequible”

Afortunadamente, un escaso mes después, los hombres de Villas-Boas terminaron de lavar la afrenta al ganar, en un arranque en casa, al Olympiakos (2-1), para frenar por fin al infernal esta espiral de número de derrotas consecutivas en la Champions. Liga a 13, tras otro revés, todavía en casa, ante el Oporto unos días antes (0-2).

Basta liberar a los jugadores de Igor Tudor de este pesado récord antes de comenzar esta campaña de OM en 2022/2023: todavía no pueden hacerlo peor que sus predecesores. Y con los cambios profundos del verano, “reclutas, con un nuevo tipo de juego, más fútbol físico”, y unos jugadores que saben de lo que hablamos (Sánchez, Bailly), el presidente del OM, Pablo Longoria espera ” estrechar la brecha” entre los pesos pesados ​​europeos. Pero también un “grupo asequible”, formado por Tottenham, Eintracht Frankfurt y Sporting Portugal.

“Desde el momento en que te unes a la competición más prestigiosa de Europa, tienes que estar a la altura. A la altura de las expectativas y la competitividad de los rivales. Para nosotros, C1 es partido tras partido, es una competición donde la estrategia es importante. Hay que jugarlo con calculadora, con una buena actuación en casa y una buena defensa fuera”.

OM, no muy mal alumno en el índice UEFA

Si hubo uno que sacó una calculadora fue Nash, hincha del Olympique de Marsella, al que le encantaba descubrir los entresijos matemáticos del índice UEFA en las redes. Contrariamente a muchas críticas en ese momento, OM no ponderó mucho el índice francés después de estas hambrientas campañas. “Hace nueve años todavía no se tiene en cuenta porque el índice se calcula sobre los últimos cinco años. Bajo Villas-Boas, por ejemplo, OM anotó seis puntos en el índice de la UEFA cuando Rennes anotó solo cinco, Niza tres y Reims dos. Solo PSG y Lille lo hicieron mejor con 24 y ocho puntos, respectivamente”, recordó. Pero para ser “rentable” desde el punto de vista del índice UEFA de su país, y así conseguir más plazas de clasificación para competiciones europeas, y menos rondas preliminares, los clubes implicados deben llegar a octavos de final.

Un detalle importante para el índice UEFA de los clubes franceses, pero también y sobre todo para el Olympique de Marseille, porque el club ya no puede contar con su final de la Europa League de 2018, que le permitió sumar 19 puntos, a partir de la próxima temporada. Y quien dijo menos puntos, dijo aún menos posibilidades de evitar el famoso sombrero cuatro de todos los riesgos reservados para los no grado C1. “Incluso considerando estos puntos, OM solo está en el bombo 4 en el sorteo del grupo de la Liga de Campeones. Y las siguientes temporadas, hasta el año pasado, no fueron famosas con tres, cero y seis puntos. Tuve que cosechar algunos esta temporada para ser más atractivo protegida y seguir creciendo”, recordó Nash.

Antes de llegar allí, OM espera evitar que sus seguidores se escondan debajo del sofá cuando les hablemos de Europa. Este último, lamentablemente privado de un estadio en la última campaña por las restricciones relacionadas con el Covid, lleva casi 10 años sin conocer la Champions. Vivirán mal en una nueva edición pasada a recoger los chistes de sus compañeros de L1.

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