Jean Moreau (Mouvement Impact France & Phenix): “La adopción de una economía más responsable no se puede lograr sin una bonificación definitiva”

¿Quién dice el final del verano, dice el final de la prosperidad? Esto es lo que presagia el debate político al inicio del año escolar. La sobriedad se aparta desde todos los ángulos para encontrar soluciones ante la emergencia climática, geopolítica, pero también energética e inflacionaria. Jean Moreau, cofundador de Mouvement Impact France y director ejecutivo de la start-up anti-residuos Phenix durante 8 años, nos explica cómo se discutieron estos temas durante las Universidades de verano para la economía del mañana organizadas el 29 de agosto, el día anterior al Medef. Encuentro de Emprendedores.

Como fundador de Phenix y cofundador de Mouvement Impact France, usted es el ejemplo perfecto de un emprendedor comprometido… ¿Cuáles son los principales desafíos a tener en cuenta al iniciar un impacto?

El primero ha sido creíble durante mucho tiempo entre los principales grupos e instituciones del CAC 40. Durante mucho tiempo se nos ha visto como activistas y radicales en lo que respecta a la ecología. Para ser serios, necesitamos probar que no estamos simplemente en una postura de encantamiento.

Los temas de impacto se priorizan fácilmente sobre los relacionados con la protección empresarial y laboral. Pero se están convirtiendo en “next to have” y ya no se limitará a una parte adicional del presupuesto de los actores económicos y políticos. Las finanzas también están experimentando este cambio: estamos en medio del vado y las inversiones sostenibles se ven menos como idealistas o demasiado ambiciosas.

En términos de reclutamiento, el impacto es un gran factor para atraer y retener talento, aunque no tenemos cómo competir con los salarios que ofrecen los grandes grupos o unicornios.

La crisis climática ha cambiado el juego y los temas relacionados con la sostenibilidad o la economía circular se han vuelto dominantes. En este contexto, Phenix tuvo un comienzo temprano y es lo que nos permite hoy dar un paso adelante en nuestro discurso mediático y político.

¿Y el Movimiento Impact France?

La misma observación del lado del Movimiento Impact France: el 30 de agosto, organizamos la cuarta edición de las Universidades de Verano para la Economía del Mañana (#UEED), en conjunto con el Encuentro de Empresarios de Francia (REF) de Medef . Tenemos menos voz que Medef pero la media share que nos otorgan es muy correcta en cuanto a resonancia.

También reunimos a personas maravillosas como la Ministra Delegada a cargo de la Pequeña y Mediana Empresa, Comercio, Artesanía y Turismo Olivia Grégoire, Clara Chappaz (French Tech), Corinne de Bilbao (Microsoft France), Pascal Demurger (Maif) o incluso Jean Marc Jancovici (The Shift Project) y Emmanuel Faber (ex número uno de Danone).

Hemos aumentado nuestra capacidad de influencia y este es un fuerte mensaje de ecología y unidad que se le está enviando al gobierno que comienza su mandato.

También elegiste titular esta cuarta edición: “Mañana: ¡Serenidad, escribiré tu nombre!” “… En el momento mismo en que el tema de la templanza es central en todos los debates públicos y parlamentarios…

Seleccionamos cuidadosamente el tema de la sobriedad antes de que se convirtiera en un éxito de verano. El contexto de la crisis energética nos recuerda claramente el reto de la activación para no sufrir el cambio climático. No me preocupan los grandes grupos, que en su mayoría han hecho lo necesario para equiparse y financiar proyectos de RSC. Ni siquiera para las empresas emergentes que se enfocan más en temas influyentes.

Por otro lado, hay una parte vulnerable de las VSE y las PYME que están más rezagadas. Necesitan más apoyo para no sobrepasar los márgenes de cambio y el riesgo es pensar demasiado poco en medidas de moderación como restringir la calefacción o el aire acondicionado.

Los incentivos fiscales para el cambio climático son importantes para nuestras pequeñas fábricas, que actualmente tienen otras prioridades relacionadas con su seguridad y la preservación de sus puestos de trabajo. Correr este riesgo no debe ser un obstáculo y en este sentido hemos propuesto posibles medidas como la reducción del IVA en productos y servicios que respeten las cuestiones ambientales y sociales. Otra solución sería también modular el impuesto de sociedades en función de su huella de carbono.

La adopción de una economía más responsable no puede lograrse sin un bono de virtud. En textil, por ejemplo, muchas marcas del circuito corto como Le Slip Français o Bloom Clothing tienen dificultades para competir con las grandes industrias del sector en los lineales. Las empresas emergentes de impacto están menos protegidas contra el riesgo de competencia desleal de grandes grupos y tampoco son favorecidas en las licitaciones.

No hay una contrapartida clara a este efecto del ecosistema y estamos haciendo campaña para que el Estado juegue el juego. Cuando este ecosistema gane poder y madurez, el mercado también empujará el negocio del impacto al alza.

¿Su perspectiva de crecimiento difiere de la compartida por Medef?

Hay muchas convergencias en las posiciones tomadas durante la REF de Medef. Ante el final de la prosperidad, todos entendimos que la moderación debe arreglarse y no aguantarse y los patrones sabían la carga económica que podía representar la escasez de energía. Las crisis sanitarias, energéticas y geopolíticas son una abrumadora señal de urgencia.

Por otro lado, mi principal punto de desacuerdo tiene que ver con la sobriedad salarial. También compartí una columna en Le Monde el 18 de agosto con Eva Sadoun, en reacción a la propuesta de eliminar el tope salarial del futuro director de EDF. Creemos que esto envía una señal equivocada y asumimos el desafío de encontrar un buen candidato dispuesto a comprometerse por medio millón de euros al año.

No es una visión de rechazo sino de reinvención de la vida y de la razón de ser de la empresa. El contexto de crisis es una oportunidad para redefinir sus misiones para garantizar una mejor distribución de la riqueza y hacer del impacto una ventaja competitiva como tal.

La French Tech es un gran éxito en el desarrollo del sector que ha generado 26 unicornios en solo siete años. Pero los proyectos más apoyados suelen estar relacionados con la inteligencia artificial, el aprendizaje automático o la tecnología profunda. Podemos replicar esta carrera de unicornios con las de Tech for Good.

En France Inter el lunes por la mañana, el presidente de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet, consideró estudiar una propuesta para utilizar superrenta, sin que tome la forma de impuestos… ¿Es importante esto en su opinión?

Personalmente, soy partidario de una aportación puntual, puntual, para compensar el poder adquisitivo. En lugar de pasar por las serpenteantes arcas del Estado para conseguir apoyo, se deberían fomentar iniciativas como el descuento de 20 céntimos en el surtidor de 20 céntimos de Total.

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