Para Elon Musk, los próximos meses prometen ser arriesgados


Escucha este artículo en la aplicación

Escucha este artículo en la aplicación

Elon Musk es un “jefe-Shiva”. A la vez visionario, provocador, aventurero, brutal y vulgar. Un jefe feroz está siempre al borde de la destrucción, empujando los límites establecidos para imponerse. No pasa una semana sin que el jefe de Space X (cohetes), The Boring Company (túneles), Tesla (vehículos eléctricos) o incluso Neuralink (implantes cerebrales) aparezcan en los titulares. La crónica económica, en primer lugar, recoge los demoledores ya veces crípticos tuits que sirven de notas de prensa para cada uno de sus recuadros. La crónica política, pues, a medida que sus piquetes contra Biden y los demócratas se hacen más frecuentes, a mil leguas de la cautela, incluso del cauteloso apoyo, mostrado por los titanes de Silicon Valley. Los tabloides, finalmente, que están satisfechos con su amor y su creciente descendencia: ya tiene diez hijos.

En la vida de una persona, algunos años cuentan dos veces. En 2022, Elon Musk se sienta en el Olimpo. Elegido hombre del año el pasado mes de diciembre por la prestigiosa revista Tiempo, por lo que se une al club muy exclusivo de seis líderes empresariales coronados desde 1927, precedidos por Mark Zuckerberg y Jeff Bezos. Ganó especialmente la copa del hombre más rico del mundo con una fortuna estimada en casi 220 mil millones de dólares a mediados del verano de la revista. Forbes. Para el hombre común, su imperio parece diferente. En realidad, responde a una lógica muy “muskiana” que sustenta su delirio mesiánico: ofrecer un futuro multiplanetario y específicamente marciano a la humanidad. Cada ladrillo contribuye a ello: cohetes para el transporte, túneles para vivir bajo el planeta, robots para prepararse para la llegada de los humanos, baterías para la energía, coches eléctricos autónomos para viajar…

Estos locos proyectos confunden a algunas personas, pero han convertido a Elon Musk en un maestro para millones de personas en todo el mundo. Ningún otro capitán de la industria tiene este aura. Pero no está lejos del Capitolio a la roca Tarpeya.

Oferta limitada. 2 meses por 1€ sin compromiso

2023, un año de alto riesgo

En 2023, el multimillonario juega a lo grande. Primero a nivel humano y de gestión. Su reiterada exageración está empezando a molestar incluso dentro de sus equipos. Primero: a mediados de junio, se publicó una carta abierta y anónima firmada por ejecutivos de Space X, criticando la actitud y las palabras cortantes del feroz jefe: “Es importante hacer que nuestros equipos y nuestro grupo de talentos potenciales cuyo mensaje no no reflejan nuestro trabajo, nuestra misión o nuestros valores”. ¿Primeras grietas entre el gurú y sus apóstoles? En el proceso, algunas figuras importantes en el palco cerraron la puerta. Sin embargo, la capacidad de Musk para “cumplir” y cumplir sus locas promesas también depende de su capacidad para atraer a los mejores en su disciplina.

Los dos están vinculados, también financieramente, él juega en grande. Pero el asunto en Twitter es quizás demasiado. Su incursión relámpago la pasada primavera y su intención de comprar la red social por unos míseros 44.000 millones de dólares antes de dar marcha atrás a principios de verano, rompiendo el contrato firmado unas semanas antes, podría costarle su gran Más de mil millones son las sanciones estipuladas en el acuerdo si no logra recaudar fondos. Los jueces podrían forzar la venta ya que Tesla, su verdadero cajero automático espacial, muestra signos de quedarse sin fuerza.

La escasez de semiconductores tomó por sorpresa al fabricante e interrumpió su cadena de producción. Las ventas globales de Tesla cayeron un 18 % entre el primer y el segundo trimestre de 2022. Más preocupante aún, Musk sigue lamentando que sus nuevas plantas de ensamblaje en Austin, Texas, y Berlín, Alemania, estén “perdiendo miles de millones de dólares”. Una forma de justificar el downsizing que quiere imponer al grupo: la congelación inmediata de las contrataciones y el despido del 10% de su plantilla en todo el mundo.

En Space X, también será decisivo el primer vuelo orbital de su megacohete Starship, que debería tener lugar en las próximas semanas. Decidido a acelerar el despliegue de su constelación de más de 30 000 satélites de telecomunicaciones Starlink. El fracaso y la facilidad con la que había recaudado enormes sumas de dinero de inversores privados para su negocio de lanzadores podrían arruinarse. Con efectos en cascada en sus otros negocios. The Boring Company recaudó casi $ 675 millones en abril para desarrollar su futura máquina perforadora de túneles llamada Profrock3. Una máquina revolucionaria que ha sacudido a gigantes consolidados del sector como Bouygues Construction. Y necesitará más dinero, siempre más dinero para Neuralink, y para empezar a construir sus robots humanoides que prometió para 2023… ¡Robots como nadie ha visto antes! Musk tiene muchos desafíos que enfrentar. No conocer el crepúsculo de los ídolos.


opinión

La narrativa de Frédéric Filloux

Los creadores de empresas tecnológicas estrella ya no son los modelos a seguir.Frederic Filloux

La narrativa de Denys de Béchillon

Según Denys de Béchillon, el proyecto político de Sandrine Rousseau apunta a castigar, pero sobre todo a reeducar.Por Denys de Bechillon

Narración de Christophe Donner

Imagen extraída del documental de Sergeï Loznitsa, cristobal donner

Desvíos desde Francia

Desvío a Carentan-Les-Maraiseric chol

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *