Climatizado. COP 27 quiere creer en un cambio de rumbo

Lamentablemente, la COP 26 terminó el año pasado en Glasgow (Escocia) con el sabor amargo de una fecha perdida. Solo avances modestos: por primera vez en la historia de la diplomacia climática, se ha reconocido plenamente la necesidad de reducir la producción de energía fósil. Una frágil promesa que amenaza la guerra en Ucrania y la crisis energética sin precedentes que ha provocado. En este contexto particular, marcado por la aceleración y la gravedad de los eventos climáticos extremos, el mundo tiene una cita, este 6 de noviembre, en Sharm el-Sheikh (Egipto). Una COP 27 que quiere ser esa acción tras promesas. Nada es más seguro.

1- La delicada cuestión de los combustibles fósiles

“Para respetar el acuerdo de París, debemos detener la explotación de combustibles fósiles”, recordó inmediatamente Aurore Mathieu, de la Red de Acción Climática (RAC). Sin embargo, al cortar el grifo del gas de Rusia, Europa ha llenado la brecha. Atrapada en su adicción, Bruselas se embarcó en una loca carrera por proveedores alternativos. El peligro: cambiar una adicción por otra, como la defecación, o más. “El cabildeo a favor del gas es muy fuerte, especialmente para reconocerlo como una energía de transición”, explicó Aurore Mathieu.

Mientras Alemania vuelve al carbón para hacer funcionar sus centrales eléctricas, Estados Unidos ha aumentado sus exportaciones de gas natural licuado (GNL) en un 75 % desde marzo. La extracción de estos últimos, operada principalmente por fracturación hidráulica, es catastrófica para el medio ambiente y la extracción de recursos hídricos. Desde Qatar hasta Argelia, los países productores están ampliando sus ofertas de exportación. Pero no compras gasolina como compras una baguette. Respaldados por contratos a largo plazo, estos nuevos vínculos comerciales corren un gran riesgo de hacer caer en el olvido el tímido consenso sobre la salida de los combustibles fósiles.

2- Una COP de “implementación”

La presidencia egipcia ha hecho de la “implementación” de este encuentro internacional un punto de honor. En mayo, en el Foro Económico de Davos (Suiza), el Ministro de Asuntos Exteriores egipcio y Presidente de la COP 27, Sameh Shoukry, instó a los Jefes de Estado a mantener sus compromisos “en todos los sectores del programa para luchar contra la transformación del cambio climático, ya sea que se relacione con la adaptación, la mitigación o el financiamiento de pérdidas y daños”. Además, dado que los compromisos asumidos durante las COP son intrínsecamente nulos, el Acuerdo de París establece un mecanismo que tiene como objetivo evaluar periódicamente el progreso de las metas nacionales y su logro efectivo: el informe global La COP 27 también debe ser una oportunidad para evaluarlo porque las conclusiones de la evaluación global se presentarán el próximo año, durante la COP 28.

3- Reducción de emisiones, el tema principal

Si no se intensifican significativamente los esfuerzos para reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero, “el calentamiento global podría llegar a más de 4 °C a finales de siglo”, explicó Véronique Andrieux, Directora Ejecutiva de WWF. Si bien el acuerdo de París estableció el objetivo de mantener el calentamiento global por debajo de los 2 °C, “ahora estamos en una trayectoria de casi 2,5 °C”, agregó Aurore Mathieu (RAC). Antes de la COP 27, los Estados tenían hasta el 23 de septiembre para finalizar sus planes de acción nacionales. Sin embargo, continuó Aurore Mathieu, “solo respondieron 23 Estados”. La Unión Europea, que establece objetivos comunes para los 27 Estados miembros, no devolvió una copia. Por otro lado, Europa se comprometió el año pasado a reducir sus emisiones en un 55 % para 2030 con respecto a 1990. Francia no ha alineado sus objetivos nacionales a esta base, prefiriendo mantener la mira en la reducción del 40 % de sus emisiones para 2030. mala señal.

4- Las conversaciones Norte-Sur se han detenido

Los efectos del calentamiento global ya no son una amenaza lejana. Sequías, inundaciones, tormentas, aludes… son una realidad que afecta especialmente a los llamados países del Sur, que cargan con todo el peso de las consecuencias de las emisiones de los llamados países del Norte. Es en este contexto que en 2015, la comunidad internacional aprobó el principio de pagos anuales de 100.000 millones de euros en ayuda a los países más vulnerables durante cinco años. Este sobre -los fondos parcialmente pagados- también tiene que ver con la adaptación. “Pero vimos este verano con las inundaciones mortales en Pakistán, algunos países ya no se están adaptando, tienen que compensar lo que perdieron”, explicó Aurore Mathieu. Este es uno de los obstáculos en las negociaciones internacionales: ¿cómo financiar pérdidas y daños? ¿Quien pagará? Una cuestión clave para los países del Sur, un tema clave de justicia climática.

5- Una sociedad civil unida y decidida

Por un lado, la necesidad de urgencia; por otro lado, la debilidad de las promesas y la acumulación de buenos discursos. Ante la inacción climática, las ONG han tomado una iniciativa de solidaridad mundial sin precedentes para exigir un cambio de rumbo. En una carta dirigida “a los gobiernos del mundo”, abogados de una veintena de organizaciones de todo el mundo denunciaron “décadas de promesas vacías” y exigieron “pasos concretos”. Si no, persigan a los firmantes, irán a juicio. Sobre la base de éxitos notables, como la condena del Estado holandés en 2019 por no proteger a su población actuando sobre sus emisiones de gases de efecto invernadero o de Francia por la inacción climática tras la acción del colectivo de ONG l’Affaire du Siecle, la sociedad civil pretende apoderarse de la herramienta jurídica para hacer que las cosas sucedan. En Vanuatu, por ejemplo, las ONG han pedido a la Corte Internacional de Justicia que considere las consecuencias del cambio climático en los derechos humanos.


Un verano de desastres climáticos

22 de julio
El enorme Incendio Oak ha arrasado el Parque Nacional de Yosemite (Estados Unidos), amenazando a las míticas secuoyas gigantes que lo cobijan. © David McNew/AFP

18 de agosto
Tormentas de extraordinaria violencia con la fuerza de un tornado descendieron repentinamente sobre Córcega, matando a 5 personas e hiriendo a otras 20. © Shootpix/ABACA

25 de agosto
Pakistán ha declarado el estado de emergencia. En cuestión de semanas, las inundaciones monstruosas mataron al menos a 1200 personas y afectaron a 33 millones de personas. © Akram Shahid / AFP

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