Lacq, el mayor yacimiento de gas francés, se vuelve verde

El yacimiento de gas natural Lacq en Pyrénées-Atlantiques el 9 de octubre de 2013 (JEAN-PIERRE MULLER / AFP/Archivos)

Es desde hace 60 años el mayor yacimiento de gas natural explotado en Francia: a los pies de los Pirineos, la zona industrial de Lacq ahora depende de las energías renovables, una plantación acelerada que no convence a las asociaciones de medio ambiente.

Aunque el gas ya no se explota comercialmente, todavía se extrae para uso industrial: la empresa Arkéma, la mayor generadora de empleo de la cuenca industrial con unos 750 empleados, explota sulfuro de hidrógeno (H2S), que es altamente tóxico y corrosivo. El resto, gas “limpio”, se utiliza para proporcionar energía en los sitios locales.

El pico de producción del yacimiento, explotado desde 1951 hasta 2013, se alcanzó en 1982. Desde 2010, la fuente se ha ido agotando paulatinamente.

“Apuntamos a la década de 2060 para el final, pero ahora sabemos que podremos ir un poco más allá porque estamos tomando una red de gas más pequeña de lo esperado”, explica Patrice Bernos, gerente general del grupo de interés público que ChemParc , enfocado al desarrollo del complejo.

Lacq se benefició de la reducción de la legislación que puso fin, en 2017, a la exploración y explotación de hidrocarburos en Francia.

En el pico de explotación, 8.500 empleados dependían directamente del yacimiento. Todavía suman 7.500 hoy, o el 24% del empleo local.

Patrice Laurent, alcalde (DVG) de Mourenx y presidente de la comunidad de municipios de Lacq-Orthez, hace campaña por la explotación de esta bolsa de gas en el contexto de la crisis energética mundial. “No podremos prescindir de las energías del carbono de la noche a la mañana. Ahí, bajo nuestros pies, solo tenemos que tomarlo y usarlo”.

David Habib, representante socialista de la circunscripción, en Lacq en Pyrénées-Atlantiques el 22 de noviembre de 2013
David Habib, representante socialista de la circunscripción, en Lacq en Pyrénées-Atlantiques el 22 de noviembre de 2013 (JEAN-PIERRE MULLER / AFP/Archivos)

Lacq, “territorio pionero”, debería atraer a los recién llegados, está de acuerdo David Habib, representante socialista de la circunscripción.

En septiembre, funcionarios electos anunciaron que la empresa con sede en Lyon Elyse Energy invertiría 350 millones de euros en un sitio de fabricación de metanol “verde”, que recuperaría el CO2 emitido por las industrias locales, con 110 puestos de trabajo creados en papel.

“Damos solución a los emisores y nos centramos en (…) el inevitable carbono, que no tiene alternativa”, explica Benoît Decourt, director de operaciones de esta pyme.

“Aceptable”

A fines de 2021, una planta de energía fotovoltaica, financiada por TotalEnergies, entró en servicio en Lacq. El gigante francés también compró un metanizador para la producción de biogás, que se puso en marcha en agosto.

“Todos hemos tenido éxito juntos en el reciclaje”, afirmó Thierry Renard, representante del grupo en Pau, el miércoles en el diario La République des Pyrénées.

El presidente Charles de Gaulle visita el sitio de extracción de gas natural de Lacq en Pyrénées-Atlantiques, 15 de febrero de 1959
El presidente Charles de Gaulle visita el sitio de extracción de gas natural de Lacq en Pyrénées-Atlantiques, 15 de febrero de 1959 ( / AFP / Archivos )

Las asociaciones ecologistas que llevan años monitoreando los vertidos y humos de las fábricas de Lacq se muestran escépticas.

“En lugar de solucionar el problema de la contaminación existente y los límites de emisión que no se respetan, se nos dice que traeremos empresas más ecológicas que otras, sin dejar de explotar el gas natural y sus derivados”, denunció Cathy Soublès para Sepanso64, afiliado a la naturaleza de Francia.

En 2018, la prefectura cerró una planta de producción de Sanofi en Mourenx, tras un informe de esta asociación. Las liberaciones de bromopropano, que forma parte de la composición del valproato de sodio, principio activo del antiepiléptico Depakine, superaron con creces los umbrales autorizados.

“El caso de Sanofi, una vez revelado, se resolvió en cuatro meses”, apunta Cathy Soublès, convencida de que “los industriales saben resolver los problemas cuando están contra la pared”. Se abrió investigación judicial por peligro a terceros y delito de obstrucción a agente autorizado.

Un técnico en el yacimiento de gas natural de Lacq en Pyrénées-Atlantiques el 9 de octubre de 2013
Un técnico en el yacimiento de gas natural Lacq en Pyrénées-Atlantiques el 9 de octubre de 2013 (JEAN-PIERRE MULLER / AFP/Archivos)

Los empleados de estos grandes sitios también están preocupados. “Fuimos los primeros expuestos a carcinógenos mutagénicos y reprotóxicos”, subrayó Timothée Esprit, en representación de la CGT.

“Las empresas están sufriendo mucho por parte de Dreal (Director Regional de Medio Ambiente, Planificación y Vivienda), por las quejas y presiones de Sepanso”, respondió Patrice Bernos, donde el nivel de “aceptabilidad” de la población ha cambiado. .

“El riesgo para la industria era mayor entonces, pero las desventajas de la industria hoy se soportan menos”, consideró el gerente general de ChemParc.

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